En los últimos años la forma de comunicar política ha cambiado. Los programas de discusión y debate fueron reemplazados por otros con formato de magazzine o chimento, y los antiguos comentadores desplazaron parte de su actividad a las redes sociales. ¿Qué aficionado de las política no busca los comentario de Jorge Asís en Twitter? ¿Y en lo referido al feminismo? Rápidamente aparecen nombre como Señorita Bimbo y Flor Freijo, entre otros. Las campañas políticas también se desarrollan on-line ¿No es una forma de hacer campaña la cuenta de Twitter del perro del Alberto Fernández? Ahora, la pregunta es: ¿Cómo llegamos a esto? Ezequiel Galichini, profesor de Historia, nos presenta una posible cronología para identificar el origen de esta nueva etapa de la política y las relaciones sociales.

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Introducción necesaria

Este artículo tendría que haber sido publicado hace dos meses aproximadamente, pero debido a las faltas de coincidencias de criterios editoriales, tuve que revisar el orden en la que exhibía las ideas (me gusta mezclar sujetos y predicados y eso está mal) y la extensión del trabajo, dado que la primera entrega conservaba unas fatídicas treinta páginas.

Treinta páginas son demasiado si se busca hablarle a los millenials y quizás centenials de ellos mismos, porque ya sabemos de nuestra escasa concentración. Porque si bien somos narcisistas ¡¿treinta páginas?! El Consorcio Unicode lo comprendió muy bien.

En todo caso, el propósito del presente trabajo no es analizar la definición de los influencers (que vienen a ser individuos con un manejo de las redes sociales tal que mediatizan su vida según los requerimientos de los preformatos que éstas proponen, y tienen una llegada amplia a diferentes capas de la sociedad, pero principalmente a los usuarios de dichas redes) sino ver como ellos se transformaron en microlíderes capaces de poder hablar de cuestiones de importancia llamada “agenda del día”, representando a minorías que les conceden o no capacidad de representación.

Lo malo: hace dos meses era un artículo premonitorio que no se entendía. Lo bueno: Es que ahora en el mejor de los casos se entiende lo que quiero decir y proporciono alguna herramienta para ver microlíderes que representan voces frente a partidos políticos de masas que perdieron poder de convocatoria. Si tengo esa suerte, ahora podemos dar una explicación sobre por qué Amalia Granata fue electa diputada en Santa Fe pese a venir de lugares que no pertenecen a la política tradicional, representando a quienes están a favor del aborto clandestino (dixit). O por qué un partido como el PJ le da una banca a Ofelia, una feminista con trayectoria política en centros de estudiantes que a los 19 años será la primera legisladora con esa edad.

Treinta años…

En este año se cumplen treinta años de la primera licencia de telefonía celular, concedida por quien fuera el presidente, Carlos Saúl. No es que sea un nostálgico y me guste recordar momentos de la historia –no de mi vida porque, señores, tengo menos años que el celular en Argentina-, al contrario. Es necesario observar los celulares. Son máquinas que pensamos como si fueran un fenotipo extendido. Es decir, como una extensión de una parte orgánica nuestra.

Este invento llegó a Argentina hace exactamente treinta años, y vino de la mano con un conjunto de medidas económicas y políticas que no se pueden dejar de leer en el contexto mundial: Globalización, neoliberalismo, individualismo, comunicación. La idea de una aldea global hace que se repiense todo. Esto se debe principalmente a que los tráficos de datos aumentaron tanto y de tal manera que no se puede dejar de pensar en que la cultura material se alteró junto a los vínculos de todo tipo, como las relaciones políticas, académicas, laborales… sentimentales.

El punto es que la celeridad en las comunicaciones, dadas primero por internet y luego por el celular con internet, contribuyó y estimuló a que cada uno se sienta feliz (un triunfo del neoliberalismo, y que Coca Cola conoce muy bien) compartiendo mensajes en un principio, luego opiniones, momentos, estados e historias; exaltando la idea del individuo más que la de una comunidad.

Cada vez que la tecnología se actualizó las redes sociales se modificaron para que el usuario las quisiera y pudiera usar de manera ininterrumpida. Así, los usuarios más activos (porque producen contenido para sus perfiles de red social), proveen contenido a sus seguidores, usuarios menos activos[1].

Es importante revisar los antecedentes…

 El Estado garantizó que las personas accedieran a medios de telecomunicación promocionando cercanía, privacidad y modernidad. Voy a proceder a desarrollar brevemente dos etapas que marcaron saltos cualitativos en el consumo de esta manera de comunicarse.

a)Las empresas de comunicación eran, en este país, de carácter principalmente estatal, excepto los medios gráficos. Pero vino Menem y la historia cambió: el neoliberalismo con su decálogo de la Escuela de Chicago, aconsejaba (y aconsejan) a los países que estaban en crisis que la mejor manera de salir de un déficit y equilibrar las cuentas para que la gente pueda acceder a una calidad de vida acorde a las necesidades era reduciendo el gasto público. Con gasto público se entienden, entre otras cosas, la salud, la educación, las comunicaciones…

Al privatizar el sistema de comunicaciones (radiotelefónico y audiovisual), las personas percibieron con un grato impacto la benevolencia de lo privado. Así EnTel, que funcionaba pésimo por el acto vaciador sistemático del Estado, fue reemplazado por empresas privadas como Telefónica. El servicio había mejorado y se hacía posible la dependencia promocionada por las sit com, video clips y demás elementos culturales pop del universo neoliberal.

Así, el Estado proporcionaba una herramienta fundamental para estar a la moda de manera rápida y efectiva. Un ministro de Menem dirá “que nada que deba ser del Estado, será del Estado”.

 

Cyndi Lauper, Girls Just Want To Have Fun, She’s So Unusual
Fotograma de la icónica Girls just fun want to have fun (Las chicas solo quieren divertirse) de Cyndi Lauper. La cultura pop reforzó consciente o inconscientemente los estereotipos para reivindicar los usos de la telefonía.

Años después, líneas telefónicas funcionando a la perfección mediante, el hambre crecía proporcionalmente a las medidas neoliberales, la crisis social estalló con la renuncia de De La Rúa. Él había sido el presidente que asumió prometiendo que iba a mantener la convertibilidad. No sólo no pudo, sino que pidió más préstamos al FMI y para pagarlo decidió, junto a su flamante ministro Cavallo –ex ministro de economía también de Menem- expropiarle los ahorros en dólares a las personas.

La crisis de la representación entonces se había inaugurado. Cinco presidentes, escasa participación en las elecciones. La confianza en los partidos de masas tradicionales disminuía en detrimento de los individuos que representan una idea. Quizás por eso volvió a ganar Menem en las elecciones del 2003. Pero renuncia y asume quien había salido segundo: Néstor Kirchner.

b)Por diferentes factores que no competen analizar aquí, la población comenzó a tener un poder adquisitivo mayor. Los dirigentes habían decidido ser consecuentes con las políticas que representan a los Estados proteccionistas, y por lo tanto regulando con mayor énfasis el poder empresarial en general. Sin embargo, consecuentes con las políticas que representan a un Estado capitalista en esta fase, deciden expandir las redes de telecomunicaciones en todo el territorio y la manera de hacerlo fue concediendo un monopolio al grupo Noble, Clarín. A cambio de extender y proveer la fibra óptica a lo largo del país, podía fusionarse Cablevisión con Multicanal. Esta empresa, sería la encargada de proveer fibra óptica de manera gratuita a comisarias, escuelas, instituciones públicas a cambio de ser la empresa de telecomunicaciones más grande de Latinoamérica.

Excursus: entre los 90 y los 2000 también crecían los hechos gravísimos de inseguridad a nivel nacional (secuestros extorsivos) y de carácter internacional (en Argentina atentados en contra de sedes judías como también en Estados Unidos contra de las Torres Gemelas). Estados Unidos se proponía controlar a su población con un chip subcutáneo. Muy resistido. Pero posterior a ello, dos o tres años después, aparecieron los chips en los celulares –que aún no tenían internet-.

 

En la publicidad de CTI Móvil (2004-), se hace hincapié en las nuevas formas de transporte de datos por un lado (“¿Sabés como le dicen al futuro? El chip, mamucha.”) y por el otro, en campañas del 2006, habrá diálogos donde el crecimiento necesita estar acompañado de un celular, por ejemplo entre dos adolescentes que se están contando un secreto y son descubiertas por sus compañeritos de clases (campaña publicitaria 2006 Mi primer CTI: “Estás creciendo, necesitás un celular”, recita).

En estos años, las personas comenzaron a adquirir teléfonos celulares de manera masiva, quizás por el bombardeo constante respecto a la inseguridad por la crisis en la que Argentina se vio. Pero por otro lado, también por la simplicidad que representaba tener diferentes funciones en un mismo aparato y la practicidad del mensaje de texto.

Los teléfonos celulares aún no tenían internet. Una manera efectiva de tener a los hijos/as controlados en este momento y en las grandes ciudades, fue el Cyber café. Locutorios con computadoras para que los adolescentes jueguen por un peso la hora a juegos en red primero y luego suban imágenes a la primera red social de gran influencia entre los jóvenes: el Fotolog.

Tribus urbanas: el nacimiento del influencer.

Hace diez años, los influencers que hoy tienen veinticinco en Argentina, seguramente estaban en alguna tribu urbana. Los floggers había atravesado la agenda nacional realizando encuentros en el Abasto (Shopping menemista y popular en Buenos Aires), pero también habían cruzado las fronteras y llegado a todo el Cono Sur.

Las investigaciones localizan las primeras tribus urbanas pasada la mitad del siglo XX, en principio porque antes no existía el concepto de adolescente y la tribu urbana está intrínsecamente relacionada a la adolescencia y a un grupo de pertenencia para expresarse en términos de subcultura -cultura contrahegemónica-. Los floggers fueron considerados una subcultura, popularizaron el término y confrontaron al resto de las tribus urbanas.

El Fotolog sirvió entonces para conectar a los jóvenes entre sí y desarrollar la primera tribu urbana que estuvo forzosamente vinculada a las nuevas formas de tecnología que fragmentan la comunicación. Es importante remarcar que fue una tribu que no formó parte de un movimiento de disconformidad de carácter antisistema (a diferencia de los Punks, los Rockers, etc.); por el contrario, las ideas redundan en juntar seguidores (effeame y te effeo[3]) y marcar cierto estatus de consumo[4]. Se estaba dando entidad a un conjunto de personas adolescentes que masivamente ocupaban el espacio real (en el Abasto, por ejemplo) y el espacio tecnológico (en una red social).

Más tarde, Facebook y el aumento cuantitativo de redes sociales y la necesidad de entender este lenguaje que no manejaban los adultos (sean profesionales o no) hicieron que prolifere la utilización de estas nuevas formas de comunicarse.

Las redes sociales se transformaron en un espacio para poder intercambiar ideas gracias a la rapidez de conexión -aparición de redes 3G en 2005 y 4G cuatro años después-, la cercanía virtual, la posibilidad de tener acceso a diferentes hardware (teléfonos móviles, computadoras personales, tablets) y, para finalizar, los estímulos constantes que se replican en la publicidad.

¿Qué se evidenció? Que el sentido de pertenencia puede comenzar en una red social.

Micro Líderes e Historias de 15 segundos.

Las privatizaciones y la concentración de datos en manos oligopólicas y monopólicas fueron el inicio de la segmentación de publicidad personalizada, porque la comunicación es justamente individualizada. En este sentido, los intereses de las personas ahora se reúnen según lo contemplado por las minorías, y no por las mayorías. Por lo tanto, las personas observan en sus redes sociales lo que los algoritmos le sugieren, y así excluyen otras alternativas ideológicas y de consumo.

Esas minorías, silenciadas por cientos de años, pueden expresar sus opiniones e identidades a través de redes sociales eligiendo (o con la sensación de elegir, en realidad) a los usuarios que pueden compartir o tener acceso a dicha información para poder debatir o compartir una idea. Hoy esa relación se da meramente por afinidad: ¿Cuántas personas han bloqueado o dejado de seguir por no ser afines con sus ideas políticas, sentimentales, etc.?

Las minorías, se independizan y toman fuerza, autoexcluyéndose de las mayorías. El formato de los softwares –la interfaz- hace que su navegación sea cada vez sean más intuitiva y por definición conductista (marcan el comportamiento sin la necesidad de reflexión). Así se reduce la complejidad en la utilización de las redes.

La velocidad de la conectividad viene de la mano de la posibilidad de poder expresar una breve opinión que no demande mucho tiempo de comprensión del otro lado. En 140 caracteres se tenía que expresar una idea -ahora 280- y en 15 segundos, una Story a Instagram (Historia en una traducción poco feliz al español).

Esas conceptualizaciones de la realidad no tienen que ser difíciles de entender y tienen que estar dedicadas a la minoría que se intenta representar en esa idea, según las convicciones del individuo que las expresa, pero en dirección a la minoría que intenta que un reclamo se transforme en un derecho.

La efectividad, la inmediatez que produjo Fotolog (sus usuarios más famosos, hicieron libros, giras, auspicios de marcas, presencias en boliches…), la fama que se puede alcanzar en Youtube (Justin Bieber se hizo conocido en esa plataforma), vino combinada con la necesidad de reducción y simplicidad de las ideas (Twitter). Todo esto terminó decantando en Instagram, que otorga la posibilidad de poder combinar vídeos, expresiones cortas, imágenes llamativas que reflejan la superficialidad de Fotolog con el impacto de Twitter.

Los influencers son actores sociales que se convierten en microlíderes en tanto que son sometidos constantemente a prueba por la minoría que representan. Ser líder carismático es tener autoridad sobre un grupo de personas que entregan representatividad. Esta representatividad puede ser retirada porque el líder se somete a evaluación constante de la minoría que representa. Son micro porque representan a minorías y pueden tener líderes paralelos que no le restan autoridad. No siempre hay uno: por el contrario, suele ser un multiliderato.

Un caso maravilloso en donde las redes sirven para exhibir problemáticas y se hace evidente la presencia de microlíderes es el del feminismo. Ahí vemos como la visibilidad de la problemática de la sociedad aumenta exponencialmente con el manejo de las herramientas digitales. El reclamo se expresa en redes de manera masiva y constante, y al no tener una rápida aceptación por parte de un Estado que sirva como garante de esos derechos no garantizados, les feministas impulsan los reclamos en la calle.

Los reclamos son evidenciados por las redes, e impulsados por los medios de comunicación que los levantan y reproducen, aún con ideas antipáticas al discurso de las minorías. A la vez se comparten stories, tuits y publicaciones en Facebook haciendo una replicación constante del estado de situación de ese reclamo o conjunto de reclamos.

A través de la consigna y la utilización del hashtag #NiUnaMenos, las mujeres han realizado en 2015[5] una de las manifestaciones más multitudinarias para reivindicar a la minoría, instalar en la sociedad la conciencia de la disparidad que hay en el sistema de manera innata si sos hombre o sos mujer. 

Entonces…

En este relato de la contemporaneidad prediseñada (las acciones comunicacionales son prediseñadas por los ingenieros informáticos de las redes sociales), lamento decepcionarlos, pero la información, la falta de poder concretar un análisis crítico por falta de tiempo dada la presión laboral y recreativa de las grandes mayorías de la población para poder sobrevivir en este sistema (nada nuevo), aumenta cada vez más. Nos sobreinformamos sin poder procesar cada dato y cada vez tenemos menos atención para poder concentrarnos en una idea debido a la presión del mundo mutitasking tan promocionado por los nuevos congéneres y la presión de lo nuevo frente a lo viejo.

La segmentación cada vez más profunda de la información a nuestros gustos, intereses y usos, nos va a brindar cada vez más datos e información, pero con una tendencia que reivindique el placer de poder estar navegando en ellos. Entonces, cada vez seremos más “parciales” con nuestra mirada política para profundizar la nucleación o división de la sociedad en núcleo a más pequeños y posteriormente la individualización. Esos grupos tendrán representantes políticos de nuestras direcciones individuales y, por supuesto, políticas. Probablemente nos queramos identificar entre nosotros con determinados gustos, canciones y demás.

Por otro lado, como la política tradicional, atravesada por una crisis de representación, está cruzada por casos de corrupción, hay una cuestión inexorable: los Influencers (que después pueden tomar otros nombres) se transforman en representantes de las ideas de los colectivos minoritarios y tienden a no ser corruptibles justamente porque nunca estuvieron en el bronce. Al tener la sensación de que estamos eligiendo qué consumimos, los usuarios de las redes, convertidos o transformados en Influencers, tienen la sensación de que podemos dejar de elegirlos. Por lo tanto, como la fuerza no es el líder sino lo que lidera -es decir, la idea que representa-, la posibilidad de ser coartado en el camino a ser cada vez más corrupto está limitado automáticamente por un nuevo fenómeno que favorecen este tipo de representaciones: el escrache.

Pero como cualquier persona puede ser pasible de un escrache sin que se tenga la real certeza de lo que se comparte en redes (tampoco importa demasiado en la era de la posverdad, pero ese es otro tema), y la violencia es tan susceptible de aparecer como la felicidad, en este  estado puramente adolescente de expresión emocional, tendremos que luchar en contra de la alienación permanente o replantear los usos y estrategias para que empecemos a ser conscientes de la importancia que se le entregó al medio, más no al contenido.

A mismo tiempo, la crisis de representación hace que se delegue la autoridad en estos nuevos actores políticos cibernéticos, mientras éstos funcionan también como tapones que amortiguan el impacto de la sociedad y tamizan los reclamos.

Es en este contexto en donde se tiene que producir una reapropiación de la cultura digital. Así como se transformó la cultura a través de medios impuestos, ampliando consensos para que vivamos la crisis de la representación política, quizás lo mejor que podemos hacer es llegar a la representación de las masas por Influencers que respondan a la lógica de las identidades culturales, imponiendo los prediseños y dando discusiones en cómo interpretamos nuestra propia cultura. Dado que la cultura digital tiene los controles de los principales medios de comunicación en epicentros a los que somos ajenos y modelan nuestro accionar, discutir el nosotros es lo más urgente para armar nuestra propia interfaz.

Bonus track:

Como en Internet no está todo pero lo obvio sí, ya hay existencia de artículos en formato tradicional donde se explican los 10 pasos para tener éxito como influencer político, donde los consejos hablan de tener pasión, seguridad, perseverancia, confianza y apelar historias dirigidas a la emoción. Estos valores son promovidos por los gobiernos neoliberales y promocionados en sus campañas políticas, desde ya vacías de contenido pero que aseguran triunfos electorales (observar el caso de ucrania, donde un Influencer, sin trayectoria política, gana la presidencia).

“10 Claves para tener éxito como influencer político”[6]. Aquí vemos como el marketing digital y el couching se conjugaron para poder explotar esta tendencia que es de suma utilidad para conservar el sistema.

 

Bibliografía:

Balsa, J comp. (s/a). “Discurso, política y acumulación en el kirchnerismo” CCC – UNQ pp. 448 http://www.iesac.unq.edu.ar/wp-content/uploads/2015/11/CCC_UNQ_JAVIER_BALSA.pdf

Beltrame, F (2009). “La construcción occidental de la figura del enemigo islámico. La nueva hegemonía de Estados Unidos”. Aposta revista de ciencias sociales n °42 Julio, Agosto y Septiembre 2009 http://www.apostadigital.com/revistav3/hemeroteca/beltrame1.pdf

Bonnet, A (2008). La hegemonía menemista. Prometeo Libros, 1a ed, pp. 438

Bourdieu, Pierre.(2008). ¿Qué significa hablar? Economía de los intercambios lingüísticos.. Madrid: Ed. Akal.

Enguita Fernández, M. (1978). “El aprendizaje de las relaciones sociales de la producción”. Siglo XXI, Madrid, página 78.

ESTADÍSTICAS E INDICADORES DE TELECOMUNICACIONES ARGENTINA Serie 2008 – 2012 CNC

Featherstone, M. (2000), Cultura del consumo y posmodernismo, Buenos Aires, Amorrortu.

http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/155000-159999/158649/norma.htm https://www.lanacion.com.ar/economia/el-gobierno-autorizo-la-fusion-de-multicanal-y-cablevision-nid969301

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https://elpais.com/sociedad/2002/05/11/actualidad/1021068002_850215.html

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https://www.elperiodico.com/es/internacional/20190419/debate-electoral-o-combate-de-boxeo-en-ucrania-7415804

https://www.lanacion.com.ar/economia/menem-con-tribuna-para-el-modelo-nid87260

https://www.lanacion.com.ar/opinion/la-crisis-de-la-representatividad-nid210023

https://www.lanacion.com.ar/tecnologia/la-argentina-tecnologica-en-cifras-pc-navegantes-y-telefonia-celular-nid876691

Linne, Joaquín (2008). De la esquina al ciber:Usos de Internet y socialización en cibercafés de jóvenes de sectores populares. V Jornadas de Sociología de la UNLP. Universidad Nacional de La Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Departamento de Sociología, La Plata. En: https://www.aacademica.org/000-096/181.pdf

Quintero Ortiz, L.”La identidad flogger: el yo obra, el yo mercancía Investigadora responsable” En: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.5707/ev.5707.pdf

Roxana Morduchowicz (2008) coord. Los jóvenes y las pantallas. Nuevas formas de sociabilidad. Gedisa, Barcelona, 114 págs.

Torre, J. C.(2003). “Los huérfanos de la política de partidos Sobre los alcances y la naturaleza de la crisis de representación partidaria”. Desarrollo Económico Vol. 42, Número 168 (Ene. – Mar., 2003), pp. 647-665

Urresti, M. (2008), en Ciberculturas juveniles

Weber, Max (1922). Economía y sociedad. 1°Ed. Electrónica. FCE. Alemania.

[1] En la primer revisión, había colocado el término usuarios activos y usuarios pasivos. Pero repensando, llegué a la conclusión de que aún solo “siguiendo a alguien” ya estás siendo un usuario activo con dirección política en el contenido que elegís seguir.

[2] https://www.youtube.com/watch?v=VWkkWe8U_n8

[3] Fefeame que te fefeo o FF x FF significa “seguime que te sigo” en la red social.

[4] La identidad flogger: el yo obra, el yo mercancía Investigadora responsable, una obra de Luciana Quintero Ortiz (de la UNC) En: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.5707/ev.5707.pdf  indica que un chico cordobés de 14 años dice que “Hay como ropa flogger, o sea, podés ponerte lo que quieras, pero tiene que tener la onda flogger… Hay un par de cosas, unas más quemo que otras, otras que ya fueron…Pero tán los chupines, esos seguro, después no sé, una buenas gafas, accesorios a full, no sé, casi siempre flúo y después no sé…unas zapas de marca, lindas, unas Nike, unas Adidas, unas DC no sé…lo que te guste dentro de eso…”. Quinteiro interpreta que “así que los mismos jóvenes que se habían autodefinido como floggers, tenían de sí mismos una imagen ciertamente estereotipada, evidente en el consumo de ciertas marcas de indumentaria y ropa representativas, en el uso de cierto corte de cabello característico, de una paleta de colores determinada, y de una vestimenta propia” pág. 8.

[5] la primer marcha se realizó el 3 de junio del 2015 y se continúa realizando, sumándose a los tradicionales Encuentros Nacionales de Mujeres y las marchas de los 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer). Imagen https://www.diarioregistrado.com/invariableness_monohydrate_thatch-eave

[6] http://quantica.pe/10-claves-exito-influencer-politico/

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