Pieter Breughel In Brussel
«Wannes imagina que Pieter Brueghel el Viejo, ese pintor del desquicio campesino y las multitudes avernales, resucita y aparece en la Bruselas contemporánea. Más extraño que los persas de Montesquieu en París, Brueghel registra cómo ha cambiado su tierra desde los tiempos del coruscante siglo XVI. Reconoce su antigua casa y pregunta si España sigue dominando el país y si la gente ha aprendido algo desde entonces, pero descubre que los habitantes ya no comprenden su dialecto brabanzón y que hasta en las tabernas, emblemas del viejo Flandes, le responden en francés. El pintor entiende que el dominio habsbúrgico ha sido sustituido por el auto sometimiento a la cultura francesa. Desengañado, pinta un último óleo denso y terroso antes de regresar a su tumba: en la imagen se muestra a un flamenco prisionero en una jaula y, a su lado, inútil y desapercibida, la llave para liberarse.»
Song to the siren
De Lynch a Homero, de Tim Buckley a Bataille: un ensayo sobre «Song to the Siren» y la erótica del abismo, donde el canto de la sirena, el deseo y la muerte se enlazan en el instante previo a la disolución del yo.
Avellaneda Blues
«Avellaneda Blues» de Manal como pieza fundante del blues criollo: un recorrido por el Sur como territorio simbólico donde la literatura argentina, el tango y el blues del delta convergen para pensar la vida y la muerte del hombre de acá.
21st Century Schizoid Man
Ruido: algo como a ciudad, vapor lluvia que se apaga hincando la acuosa rodilla ante la llegada del más poderoso riff de la puta historia. Después la voz distorsionada, el canto horrorizado, el acento en los tiempos fuertes sobre un do menor negro. Dos estrofas preparan nuevamente ese riff que el oído desea volver a …
Estallando desde el océano
Motivada por la buena campaña que está haciendo Ferro este campeonato, les escribí a los amigos de mi viejo para tomar una cerveza. Mi viejo murió en el año 2001, en Bariloche. Sus amigos de la infancia, de Ferro, de Caballito, viven acá en Buenos Aires. Uno de ellos tiene un bar, y cada tanto …
